El fallido regreso de Mark Spitz

La figura Mark Spitz es mundialmente reconocida gracias a sus nueve victorias olímpicas entre los Juegos de México 1968 y Múnich 1972 (donde estableció el histórico récord de 7 medallas de oro en unos Juegos).
Sin embargo, el que quizás sea el mejor nadador de la historia junto a Michael Pelphs, quiso escribir una página más en la historia olímpica en los Juegos de Barcelona.

Spitz anunció su retirada al acabar los Juegos Olímpicos de Múnich a pesar de contar tan solo con 22 años, aunque no se puede decir que dejará de lado la natación, puesto que siguió vinculado a la piscina realizando exhibiciones para promocionar prendas deportivas.

Después de una idea lanzada por el propio Spitz de competir en los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976 en la clase Tornado de vela, que finalmente no tomó forma por distintos motivos, el nadador estadounidense se planteó el regreso a la competición con la intención de clasificarse para Barcelona ’92.

Mark Spitz comenzó su preparación de cara a los famosos trials de Estados Unidos para representar a su país en los Juegos a finales de 1989 en la piscina de la Universidad de UCLA en Los Ángeles y se decantó por la prueba de los 100 mariposa para intentar su tercera aparición en la competición que le encumbró.
En sus primeras declaraciones desde que decidió retomar los entrenamientos, Spitz se mostró muy optimista sobre sus posibilidades en la cita barcelonesa e, incluso, no descartaba lograr una medalla con la que demostrar que la vida deportiva no está acabada con 40 años.

El retorno definitivo del nadador californiano se produjo el 13 de abril de 1991 en una carrera contra Tom Jager, doble oro olímpico en las pruebas del relevo norteamericano de 4×100 estilos y 4×100 libres en 1984 y 1988, aunque no sería en 100 mariposa sino en el 50.
La vuelta a la piscina de Spitz fue bastante decepcionante para sus aspiraciones, marcando un tiempo de 26,70, 1 segundo y 78 centésimas más lento que su rival.
Spitz, que fue ovacionado por el público, afirmó que había estado muy nervioso y que era capaz de realizar un tiempo alrededor de los 25 segundos como ya había logrado en los entrenamientos.

El segundo rival de Spitz en su retorno, también en un 50 mariposa, fue otro campeón olímpico y recordman del 100 mariposa Matt Biondi. El resultado fue muy similar al anterior después de que la estrella de Múnich 1972 fuera dos segundos más lento que su compatriota, aunque rebajó su primer registro en 19 centésimas.

El siguiente paso en la preparación de Spitz tuvo lugar en mayo en España, en Santa Cruz de Tenerife, donde el estadounidense competiría por primera vez desde su reaparición en la prueba de los 100 mariposa, la elegida para intentar volver a los Juegos. Tal y como había sucedido en las dos ocasiones anteriores, la actuación de Spitz dejó muchas dudas y fue último con un tiempo de 58,77, 3 segundos por encima de la marca exigida para poder participar en los trial, en una carrera en la que compitió con el español Martín López Zubero que concluyó en segunda posición, aventajando en 3,46 al norteamericano.
A pesar de estos resultados, Mark Spitz continuaba siendo optimista sobre su presencia en Barcelona el siguiente verano.

Después de varios intentos más en distintas competiciones que no fueron fructíferos, Mark Spitz no estuvo nunca cerca de los tiempos exigidos y no pudo lograr la mínima para participar en los trials y, por tanto, no pudo lograr su gran reto de competir en los Juegos Olímpicos de Barcelona con 42 años, aunque su intento puede que engrandeciera un poco más su leyenda.

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